Tocaba una carrera vallekana. La Carrera del Árbol que organizan los Scout en conmemoración del Día del Medio Ambiente. La carrera empezaba a una hora decente. A las 11 de la mañana. Y como además estaba cerca de casa, me he evitado el madrugón.
Los participantes se han ido incorporando paulatinamente a la línea de salida, y prácticamente, hasta poco antes de las once, no estábamos allí los 1100 corredores que aproximadamente hemos participado. Carrera esta popular, saltaba a la vista que había pocos corredores "profesionales" y sí mucha gente con las simples ganas de darle una carrerita al cuerpo. También familiar. Muchas familias, padres, madres, abuelos, e hijos, corriendo todos juntos.
Poco antes de salir me encontré a un antiguo compañero de calle de la piscina. Nos saludamos y a las once salimos juntos para la carrera.
Los primeros metros fueron lentísimos, por lo apretados que íbamos bajando la Avenida de Buenos Aires. Al llegar al cruce con la Avenida de la Albufera, torcimos a la derecha y empezamos a acometer el cuestón. Ahí todavía íbamos despacito, pero se empezaban a abrir huecos. Así que mi compañero dice: "Vamos un poco lentos" y acelera. Yo, contraviniendo todas las reglas de la lógica, le sigo. Total, son cuatro kilómetros. Y las pulsaciones se me disparan. Y el cronómetro sin activar.
Se acaba la cuesta, torcemos a la derecha y callejeamos por trechos más o menos llanos, aunque de vez en cuando aparece algún repecho. Miro el pulsómetro y voy por encima de 175, lo que es una pasada y hacía tiempo que no ocurría.
Entramos al Parque Lineal de Vallecas. Y salimos de él por un repecho matador. Me quedo casi clavado. Y ya no me recupero hasta casi el final.
Terminamos en las pistas de atletismo del Polideportivo Municipal de Vallecas. Las gradas llenas, el público animando. Damos la vuelta y pasamos por meta en tiempo indeterminado. Entregamos el dorsal y pasamos a recoger la bolsa del corredor y el árbol.
Y las consecuencias. Todas las cosas que estaban dormidas en mi pierna derecha se despiertan y vuelta a empezar. Es lo que tiene el dejarse llevar por unos minutos de entusiasmo. Seguiremos puliendo el carácter.
domingo 21 de junio de 2009
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3 comentarios:
Llevaba dos años yendo a esta carrera y este año no pudo ser, mira que me dio rabia :(
Bueno, al menos la disfrutaste tú :)
¡Ay Alfonso!, corazón caliente pero cabeza fría. Es una de las "recetas" del éxito. Aún así enhorabuena, porque si de vez en cuando no nos dejáramos llevar del sentimiento, todo sería muy aburrido.
Espero que estés ya recuperado de esas molestias.
Abrazos. ;-)
Qué pena no haber podido ir este año, pero bueno, a ver si el año que viene no me la pierdo...
Lleva razón Carlos, cabeza fría!! Muchas veces nos dejamos llevar por la emoción del momento y luego se paga caro, lo sé por experiencia, pero es que no somos máquinas, jeje!!
Supongo que la carrera, tan genial como otros años, ésta es una de las mejores carreras de Madrid, sin duda.
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